21/4/10

Crecer

“Con el tiempo, nuestro barrio se fue transformando. Bastó que pusieran luz eléctrica, que el servicio de agua potable se regularizara, para que las casas comenzaran a brotar de la tierra, como yerbas de estación. Por todo sitio se veían obreros cavando fosas para los cimientos, levantando muros, armando los encofrados. Los corralones fueron demolidos, los terrenos de desmonte arrasados. La gente del pueblo huía hacia los extramuros portando tablones y adobes para armar por otro lugar sus conventillos. Las grandes acequias fueron canalizadas y ya no pudimos hacer correr sobre su corriente nuestros barcos de papel. La hacienda «Santa Cruz» fue cediendo sus potreros donde se trazaban calles y se sembraban postes eléctricos. Hasta la huaca Juliana fue recortada y al final quedó reducida a un ridículo túmulo sin grandeza, sin misterio.”

Fragmento del cuento Los eucaliptos, de Julio Ramón Ribeyro

La ciudad crece (junto a los bolsillos de los alcaldes), se abren paso las grúas y plantan fierros para las grandes estructuras. Crece Lima rumbo al cielo, en tanto sus placas lo permitan. Crece con el bullicio y con mi estrés.

Paseo Colón. Lima. Perú.

17/3/10

Año de la biodiversidad

Hemos escuchado sobre el cambio climático, especies en extinción, la capa de ozono en riesgo, la contaminación de río, aire y tierra... no hay mejor descripción de nuestro planeta que esta imagen de Mafalda:



No se ha escuchado mucho en los medios, pero este es el año de la biodiversidad, para un país tan diverso, esta noticia le viene a bien. A propósito de ello, realicé un informe preguntando a algunas personas relacionadas al tema...



A ver si le ponemos un poquito más de atención al mundo, a nuestro mundo, a nuestra naturaleza... a nosotros, pues también formamos parte de esta cadena, ojalá no sea para seguir destruyéndola.

***

28/2/10

Los chicos de la Universidad de Concepción

8,8 grados de incertidumbre. Al lado del Pacífico. La vida se nos va de las manos....naturaleza... nosotros...

El ciclo pasado conocí, parcialmente, a dos chilenos: Paulina y Morgan, llegaron por intercambio de la Universidad de Concepción, sí... la universidad cuya facultad de química se incendió. Rebuscando internet encontré un registro de su paso por nuestro país....

Desde la distancia... les deseo fuerzas!!!



La reportera es Paulina Bravo. Chilena. Buena onda... y terminó el décimo en Perú... aunque también llevó este cursito de octavo, periodismo multimedia, con el que conoció un poco más de nuestras maravillas...

Espero estén bien chicos...!!!

14/2/10

Sí al estado LAICO

En aquella edad inocente (6 o 7 febreros) jugaba a la escuelita con algunas amiguitas, siempre fui la maestra y decidí que ahora tocaba religión. Y dije, dictadora yo (¿sería la influencia fujimorista?), ¡a rezar el Ave María!. Jazmín se quedó pensativa, sin saber como juntar las manos, casi estuve a punto de desaprobarla cuando pregunté, ¿Cómo, no sabes rezar?, ella susurró que le enseñe...

Regresé a casa con más dudas, ¿cómo no va a saber, si en cada formación del colegio nos obligan a rezar?. Presenté la interrogante a mi madre y rió al contarle la historia de Jazmín, "ellos nos creen en la virgen María, ellos son evangelistas", señaló.

Entonces no entendí porque se dictaba un curso de religión, no entendí que nos hagan rezar en las formaciones, no entendí porque siempre había un crucifijo en el salón, pero entendí porque Jazmín no sabía el Ave María. Ella aún no entraba en el colegio.

Esta historia me hace reflexionar a partir de la reciente encuesta de Ipsos Apoyo a escala nacional, nada menos que el 57% apoya la propuesta de conformar un estado laico que no dé privilegios a ninguna religión (¡agarra esa flor, Cipriani!).

Foto de Reportaje al Perú

13/2/10

Libertad

Negada al nacer. Ellos barajan el eterno yugo que nos identifica, el recuerdo de un muerto, el famoso jugador, la actriz de novela, el protagonista de una parábola, el nombre de mamá... mil razones que cargamos tras la inocente firma de una partida de la que no somos conscientes.

Mi nombre es Libertad, no es una metáfora a mi vida, ni una alusión a mi máximo deseo, es lo que han destinado mis padres sobre mí. ¿Eso implicaba las risillas de los compañeros de clases? ¿La sonrisa del profesor al pronunciarlo? ¿La sorpresa del médico al examinarme? ¿Mi cabeza buscando refugio después de escuchar las tres sílabas que marcan mi ser?

A veces el nombre deriva en un apodo, otras es un aspecto físico, a partir de una anécdota, la imaginación fluye en cualquier dirección. ¿Por qué Libertad?, me decía desde pequeña, más reclamo que pregunta, pero con los años, el por qué adquiere nuevos significados. Pero no hallé respuesta, no en ellos.

En mis primeros años solo buscaba esconderlo (¡qué paradoja, esconder la Libertad!), luego busqué las razones:

1. ¿Será por la admiración a la actriz de novela mexicana?

2. ¿Será el amor al departamento norteño en el que mamá estudió primaria?

3. ¿Será que la vertiente estrellada caló en mis padres al límite de honrar en mí las palabras de Haya de la Torre?

4. ¿Será que, desengañados por el aprismo, prefieran que lleve el nombre del Movimiento que fundó Vargas Llosa y otros sabiondos?

5. ¿Será que querían darme lo que a ellos les faltó, pero que al final también me lo arrebatan con disimulo (o sin él)?







Me gusta mi nombre. Me gustaría aún más poder elegir (yo no escogí Libertad, yo quiero mi libertad)