10/7/09

Los que miran con los ojos y los con que miran con la pinga

Con la bragueta abierta, a punto de sacar el pajarraco y hundírtelo en plena calle y con luz. Esos son los que miran con la pinga. Los que achinan los ojos y te recorren el cuerpo como dibujando su fantasía, como póster de la última página de diario popular, como consuelo a la falta de o por simple placer. Los que hacen una mueca con los labios, de los que sale una obscenidad escasa de reparos.

No es que sea experta, es la frecuencia de la caminata por los ladrillos rojos -muy moda Castañeda- del Centro de Lima, que me permiten esbozar una clasificación de un grupo de hombres como: los que miran con los ojos y los que miran con la pinga.

Lujuriosos, pendejos y arrechos. Descripción sencilla para ese género de complicados deseos y sentimientos -para no caer en el feminismo- igual que el nuestro. Es que uno pasa con el jean, el polo descubriendo solo los brazos, el cabello desaliñado, y así sin pintar, ellos miran, se acercan y… una sigue de largo sin decir palabra y aparece el siguiente, como una plaga, como una molestia a unos pasos.

Están los menos, los que miran con timidez, lo que ven con cierto disimulo, quienes hacen menos show y reservan lo pecaminoso para sí, escondido, en secreto. No sé si con respeto.

Y aunque la facha (escote o minifalda) provoca un extraño efecto de "hombría", el hecho de no tener pajarraco convierte a una en el objeto de miradas (tampoco seamos cucufatos, ser objeto sexual no es malo, y esto no tiene nada que ver con la no reivindicación de la mujer, pero la calle no se tiene porque volverse la barra* de miradas pingosas).

No es un tratado y no niego que guste el piropo desbraguetado a algunas, y no juzgo gustos ni morales, es pura perspectiva, mejor aún, es el sentir que se acumuló durante unos meses al caminar apurada hacia el trabajo en el Centro de Lima.



*La Barra se trata de esos lugares en que mujeres bailan en un tubo rodeadas de varones con los ojos entornados y babeantes. Por la Colmena abundan, aunque últimamente los han ido tapeando.

7/7/09

Una señal chiquita

No acostumbro a las cosas personales y no me extenderé en el por qué de este post, es solo impulso, un quejido o un grito, solo la búsqueda de una sonrisa, sin más.

15/5/09

Página turística ¡Visítala ya!

Junto a un grupo de amigos hemos creado la páginas http://www.deaventuraperu.tk (o http://deaventura.wordpress.com), en la que buscamos difundir información turística a manera de videoblog.

Visítala y bríndanos tus comentarios y sugerencias... no seas muy malos tampoco, que soy la productora y editora de videos, jeje.

Para muestra, vean el primer programa:

11/3/09

¿Quieres ser una Urraca?

Infinitas veces me han preguntado ¿y qué estás estudiando?, infinitas veces he respondido periodismo (o comunicaciones), acto seguido saborearon las palabras con tonito burlón: ¡Ah, una Urraca!, o sus derivados, léase Magaly, chismosa.

El lenguaje se enriquece constantemente y “urraca” parece ser ahora sinónimo de periodismo. De esa noble profesión sin definición, porque “Captación y tratamiento, escrito, oral, visual o gráfico, de la información en cualquiera de sus formas y variedades”, como dice la RAE, puede aplicarse en muchos sentidos.

Y, en ese sentido, Magaly es periodista señores, es la periodista por la que otros periodistas enarbolaron la bandera de la profesión y gritaron: liberación en nombre de la libertad de expresión. Y por la que medio Perú, o Lima, quiso sacarla de la cárcel. La señora de cabellos zanahoria es periodista.

  • ¿Qué estudias?
  • Urraquismo
¿Será esa mi respuesta cuando se sume otra persona a esa infinidad de veces?

Y ¿cuál será cuando me digan qué eres?, responderé: Urraca. Y quizás ahora me digan: ¡Ah, periodista!

Algunos casos

Visita a la familia
  • ¿Y cómo vas en los estudios? ¿Periodismo, no? Vas a ser como la Urraca seguro.
  • ¿Periodista? ¡Uy, una Magaly!
Cuando conoces gente
  • ¿Comunicaciones?, ¡Vas a ser una Magaly! (¡No!, respondí indignada cuando aún era más joven) Jaja, eso dices ahora, pero eso te dará plata.
  • ¿Eres chismosa? ¡Chismosona!

Otro de los sinónimos de periodismo, aunque menos recurrentes, es Jessica Tapia, y ¿centro de labores? No puede ser otro que la televisión. Medio sorprendidos si uno no quiere estar metido en la común “caja boba”, porque al parecer es “la cumbre” del periodista.


***
Será que volverse en el símbolo de mi carrera es digno de galardón, ¿o será el símbolo de mujer?.

10/3/09

Feliz día de la mujer

Al final, no es que valga más tarde que nunca, sino que cualquier día puede ser igual celebrado.

Feliz día madre, puta, puritana, radical, profesional, infiel, ama de casa, conservadora, vieja, estúpida, izquierdista, niña, intelectual, soltera, pituca, gorda, casada, criminal, política, hija, empresaria, conviviente, artista, derechista, adolescente, mentirosa, delgada, vaga, religiosa, fiel, liberal, adulta, coqueta, calculadora, amiga, socialista, apolítica, bebe, feminista, técnica, abuela, demócrata, machista, loca, atea, sincera, adulta y ¿por qué no? a la que quiere ser mujer.

Muy probable algunas calcemos en alguna descripción, muy probable que un hombre también (cambiándola a masculino el adjetivo o sustantivo). La felicitación va porque hasta hace un tiempo no podía decirse que cualquier sustantivo o adjetivo podía servir para ambos y, sin embargo, hay cosas que nos diferencian y que nos igualan.

Divagaciones

Feliz día al hombre, en el día de la mujer, porque no existiría sin él y él sin ella.

Somos “iguales” ante la ley (ojalá lo seamos también en la práctica).

¡Que se salven las mujeres y los niños primero!, ¿pobres hombres, no?, entiendo lo de los niños, pero es que ¿acaso no tenemos los mismos derechos de ser mártires?

Una vez alguien me dijo: ustedes ya tienen todos sus derechos y más, pero ustedes no quieren ponerlos en práctica. Quizás, pero podemos elegir ponerlos o no (muy aparte de saberlos o no), antes no se podía escoger, escogían por una.

Muchas veces de niña repetía, ¡las mujeres arriba, los hombres abajo!, frase infantil de mocosa que se cree superior al sexo opuesto sin saber demasiado que los diferencia, ahora ¿qué digo? ¿mujeres y hombres arriba? ¿mujeres y hombres iguales? Pues no, mujeres y hombres donde quieran estar.

Autoretrato en Paint, 2001